Usar siempre gafas y otros materiales de seguridad de acuerdo a la tarea a realizar.
Observar siempre las indicaciones de utilización para cada tipo de pinza. Nunca utilizarlas para cortar alambres endurecidos a no ser que hayan sido proyectadas para eso.
Nunca utilizar la pinza como martillo. Eso puede trincarla o hasta incluso romperla.
Nunca exponer las pinzas al calor demasiado. Eso puede alterar el tratamiento térmico aplicado en el corte y reducir su desempeño.
Posicionar siempre el corte de la pinza perpendicularmente al eje del alambre, para una operación más rápida y segura.
Utilizar pinzas aisladas, identificadas con el marcado 1000 V, siempre que sea necesario trabajar en sitios con corriente eléctrica. Importante: en estos casos, inspeccionar la integridad del aislamiento eléctrico, y, si comienzan a aparecer fisuras en el aislamiento, suspender el uso inmediatamente.
Nunca aumentar el largo de los mangos de las pinzas. Eso aumenta la fuerza ejercida sobre la cabeza de la herramienta pudiendo romperla.
Nunca utilizar una pinza en tuercas y tornillos. Una llave de ajuste hace un trabajo mejor y reduce el riesgo de dañar las aristas de las mismas.
Lubrique ocasionalmente la articulación. Eso aumenta la vida útil del producto y mejora.
Mantenga las pinzas lejos del alcance de los niños.